Ser escritora también es una profesión. Parte 1

Ser escritora también es una profesión. Parte 1

Volvemos con nuestra Terapia para Escritoras y en esta ocasión tratamos un tema donde más de una (y de uno) se verá reflejado porque, cuando te preguntan que en qué trabajas, ¿les dices que eres escritor/a?

En los s.XVII y XVIII, dedicarse a las letras era todo un orgullo, sobre todo para ellos, pero hoy en día dedicarse a la escritura es un síntoma de locura y para algunos, de pereza (hasta que sale el siguiente libro de Stephen King o de JK Rowling, claro está). Pues bien, hoy comparto con vosotros las opiniones y experiencias sobre mujeres escritoras que gritan bien alto que su vida son las letras, aunque aún eso no les pague la hipoteca.


El tema de esta semana es complicado, ya que nuestras opiniones pueden ser tan dispares y encontradas al mismo tiempo que generen más dudas que respuestas. Porque ¿qué es realmente ser escritor? Quizás una profesión, quizás una afición.

La respuesta dependerá de cada uno, de lo que nos consideremos a nosotros mismos o cómo nos veamos reflejados, más que de cómo nos vean los demás; aunque la verdad es que este tema despierta en mí las dudas más importantes de esta parte de mi vida que es la escritura.

Siempre he creído que un escritor profesional suele reunir una serie de características (vuelvo a insistir que este tema es muy subjetivo y que cada cual lo verá desde un prisma totalmente distinto al mío, o quizás se vea reflejada en este post). Por ejemplo, un escritor profesional escribe, y escribe mucho, pero sobre todo escribe a diario. También corrige, no sólo escribe, y lee muchísimo, pues es bien sabido que la lectura es una fuente de inspiración (y de evasión) imprescindible para cualquier escritor. Es decir, que la escritura es su actividad principal a lo largo de su jornada y dedica a ello la mayor parte de su tiempo.

Sin embargo, un escritor aficionado dedica a escribir el tiempo que puede, haciendo lo humanamente posible para teclear algunas páginas a lo largo de su ajetreado y complicado día, y este es mi caso. Yo tengo que “hacer malabares” para poder sacar algo de tiempo para escribir, cosa que, además, no consigo a diario.

En mi caso, solo cuando ha finalizado un interminable día, si me quedan fuerzas, me siento un rato delante de mi libreta o mi ordenador para retomar mis proyectos, quitándole horas al sueño, pero se que esta manera tan intermitente de escribir no es la ideal.

Por otro lado, si buscáis la definición de “profesión”, veréis que es indispensable que la tarea que realizas sea tu actividad habitual, por la que además recibes una remuneración o salario; otro requisito que no cumplo. Yo tengo un trabajo remunerado que genera mis ingresos principales, pero escribir, hasta ahora, no me ha facilitado recursos económicos.

Ahora bien, aunque es cierto que escribir no me ofrece capacidad económica y que no escribo a diario, ni constituye mi actividad principal, sin embargo me considero (y lo digo con la boca grande) una escritora. Aunque no me acompañe el significado del término, ni reúna las características que debe tener un escritor profesional, me siento orgullosa de decir que soy escritora. Puede que más en la línea del escritor vocacional o aficionado que del profesional, pero ESCRITORA a fin de cuentas, que es lo que realmente me importa. Y los demás que opinen lo que quieran.

 

 

Amanecer González

 

 


LISTAS DE LA COMPRA CON ENCANTO

¿Conoces a alguien que sea una profesional de su propio hogar? Pues no. Vamos a ser francos, señores. Hablamos de lo peor de esta afición por ser escritora: la ausencia de profesionalización. Así es. Cocinas, planchas, organizas, estructuras, construyes y curas. Ahora además, trabajas. Con suerte conoces a alguien que te dice que trabajar fuera de casa es un hándicap para tener la casa al día. Claro… porque los verbos recogidos en la segunda frase de este párrafo no tienen nada que ver con tu trabajo: son tu obligación.

Si repasamos un poco la historia, durante el último siglo, los avances en cuanto a libertad y derechos de la mujer ha sido exponencial. Ya no solo votamos ¡eh! Ya nos votan. Pero claro, para la inteligente mente de la mujer los nuevos derechos reconocidos implican una nueva lista de responsabilidades a las que no nos vamos a negar. Con lo cual, estamos mucho más ocupadas que antes porque lo de la corresponsabilidad sigue siendo una utopía. Sí, lo es. Tú marido te ayuda, y eso lo hace magnífico. Entiéndase de nuevo la ironía, por favor. Hacen lo que pueden, pero con eso no se asume la incapacidad de mejorar.

Y además, queremos ser escritoras ¡y a mucha honra! Escogemos, pues, nuestra segunda profesión no remunerada. Lo sé, pero te justifico mi afirmación.

  • En casa no te pagan por tus tareas como ama de casa y además no reconocen el dinero que ahorras al núcleo familiar reduciendo gastos. Reciclar el caldo del arroz para unas patatas guisadas tiene su mérito y la innovación en las ensaladas es cosa de mujeres creativas.
  • En tu entorno más cercano comprenden que escribiendo no se gane mucho porque es algo que haces por libre elección. Escribes sobre sexo y tu esposo se divierte. O asesinas al panadero por tostar demasiado la barra pre congelada, o escribes un chick lit oscuro donde tu suegra sufre gastroenteritis cada vez que te viene la regla. Psss… cosas que pasan.

Yo, para intentar cambiar todo esto, siempre que mis hijos me ven sentada en el PC (una vez cada dos semanas) les explico que estoy trabajando. Quizás aprendan a respetar el oficio de la creatividad, aunque mis novelas no sean valoradas hasta título póstumo, como los grandes (a la mierda la humildad). Nosotras hacemos listas de la compra con encanto, ¿o nos encanta hacer la lista de la compra? Cuestión de perspectiva.

Gracias a Dios el mundo editorial se va depurando y dejamos de ser pobres mujeres que juegan a ser escribidoras y a las que engaña una editorial haciéndole pensar que son las JR. Ward de la romántica castellana. Me vais a perdonar que ahonde en la herida pero esto no ayuda nada, al contrario, nos lastran. Personalmente, para mí ha sido más difícil defender que mi editorial no me engaña a hacerlo con el hecho insólito de narrar minuciosamente escenas de sexo. ¿Sabéis de qué me enteré el otro día? Hace más de un año que doné un ejemplar de mi novela a la Biblioteca de mi localidad, 800 habitantes. ¡Desde entonces no ha parado! Ha tenido lista de espera. Nadie dice nada, nadie me felicita por la calle, nadie se sonroja ni me hace sonrojar a mí. Esto me hace inmensamente feliz. ¡Qué disfruten, coño! Ya nadie me pregunta qué escribo, he generado la suficiente confianza para que me lean sin preguntar, aunque nunca confiesen que lo hicieron. ¿Raro eh?

Mujer, si quieres escribir, hazlo. Si quieres ser escritora fórmate, crece, mejora, rétate, muévete, valórate y escribe. Si quieres que todos sepan que escribir es tu trabajo, deja de poner a todos delante de ti. Que planchen y hagan las camas mientras escribes, y cuando ganes dinero, por poco que sea, gástate un poquito en ti y mucho en ellos. Haz que se vea, viaja, aprende, luce porque el dinero mueve el mundo. Coño, y si puedes pagar a una empresa que limpie la casa mientras tú escribes, mejor. Y si puedes, escribe fuera de casa y folla mucho, eso siempre relaja e inspira, para todos los géneros (Vero, esto lo puedes quitar si quieres).

 

Hasta aquí mi terapia de hoy.

#Soyescritoraytegusta

#Yoescribodetodo

#listasdelacompraconencanto

#Mujeresquequierenunaediciónlimpia

#Mujeresquesemerecenquecuidensutrabajo

#Mujeresparaquelaediciónseaunaempresajusta

Hadha Clain

 

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Un comentario sobre “Ser escritora también es una profesión. Parte 1

  1. Me siento identificada con lo que contáis ambas, Amanecer, el sacrificio que conlleva sentarse a escribir después de un día de trabajo no es valorado por nadie, y sin embargo seguimos haciéndolo por vocación… somos ESCRITORAS
    Hadha lo que no entiendo es que haya gente que te conozca y te haya leído y no te diga nada,eso me choca mucho pues todos los que me han leído y me han visto en persona me han dicho algo. Supongo que depende de la confianza que se tenga pero si fuera yo seguro que hasta te pediría un autógrafo xD

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