Detrás de un libro: Edición y corrección

Detrás de un libro: Edición y corrección

Llegamos a una de las partes imprescindibles en la creación de una obra literaria. Lo voy a repetir otra vez. I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E.

Cuando nuestro primer borrador está listo, lo ideal es dejarlo reposar y volver a él para reescribir escenas, quitar las que no sirven, añadir datos. Una vez que estamos conformes con el resultado, le toca a él (usaré el masculino, aunque diré que la gran mayoría son mujeres y que hacen un trabajo en la sombra): el editor.

El editor es alguien a quien muchos escritores temen y otros odian. Son los que nos llenan el manuscrito de color rojo, nos dicen todo lo que está mal en nuestra historia y nos la hacen trizas. Tantas horas de trabajo para que en un momento alguien lo destroce, ¿verdad? Pues no.

El editor es una persona imprescindible (he vuelto a decirlo, sí). Será quien encuentre los agujeros de nuestra historia, nos hará las preguntas que un lector va a hacerse para ponernos sobre aviso y que podamos anticiparnos, nos avisará de las incoherencias que hayamos cometido en la trama y también (porque no son monstruos; a ellos les gusta leer buenos libros) nos ensalzará aquello que hemos hecho bien (saben que el ego de un escritor es frágil).

Este proceso puede tardar varios meses. El editor hará un primer repaso y a partir de ahí nos tocará trabajar de nuevo en reescribir y arreglar los problemas que haya detectado, y vuelta a empezar con la edición. Así, hasta que estemos satisfechos con el resultado. En mi caso, antes de acudir al editor, pasé la novela por lectores beta especializados en el género de fantasía épica que hicieron un magnífico trabajo. En aquel tiempo yo era una escritora independiente que iba a autopublicar. Con esto quiero decir que, aunque no tengamos a una editorial detrás, siempre hay que pasar el libro por un editor y un corrector. SIEMPRE.

A continuación, toca corregir la parte ortotipográfica. Hay muy buenos profesionales independientes dedicados a esta etapa que ofrecen servicios a precios asequibles, así que no hay excusa. Recordad que la intención es que un lector compre el libro y, para ello, merece calidad.

Hasta aquí ha pasado en total un año y medio desde que empecé a investigar la idea hasta que tuve el manuscrito corregido listo para maquetación.

¿Y vosotros? ¿Odiáis o amáis al editor? ¿Habéis encontrado libros con muchos errores?

Próxima parada: maquetación

About V. Cervilla

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